Lugares Históricos de Ioánnina: del Castillo de Kastro a la Isla del Lago
Descubre los lugares históricos de Ioánnina: desde el Kastro junto al lago hasta las mezquitas de Aslan Bajá y Fethiye, la isla monástica del lago Pamvotida y la Cueva de Perama, con fuentes documentadas.
Los lugares históricos de Ioánnina van desde la fortaleza junto al lago hasta las mezquitas construidas bajo Alí Bajá y la isla monástica que flota sobre el lago Pamvotida. Las capas bizantina y otomana, junto con las huellas de las comunidades griega, musulmana y judía de la ciudad, conviven muy cerca dentro de las mismas murallas. La ciudad permaneció bajo dominio otomano de 1430 a 1913 y se incorporó a Grecia tras las Guerras de los Balcanes. Esta guía resume, para quienes planean visitar Ioannina, cinco paradas clave -la fortaleza, dos mezquitas, la isla y una cueva- a partir de fuentes documentadas, con notas prácticas para cada una.
Kastro y su Kale: la Ciudad-Fortaleza junto al Lago
El Castillo de Ioánnina (Kastro) se alza en el extremo sureste de la ciudad, junto al lago Pamvotis, y sirvió como centro administrativo del Despotado de Epiro y, más tarde, del vilato otomano. Las fortificaciones más extensas datan del gobierno de Alí Bajá y se completaron en 1815; la ciudadela interior de Its Kale, junto con una segunda ciudadela, forma el conjunto actual.
Dentro de las murallas, calles estrechas de piedra, mansiones restauradas y pequeños cafés conviven en un casco antiguo que se recorre fácilmente a pie. La zona de Its Kale alberga la Mezquita de Fethiye, la tumba de Alí Bajá y el Museo Bizantino, que exhibe piezas de la época del Despotado. También se conservan dentro de las murallas baños de época otomana, una biblioteca otomana y el histórico edificio Soufari Sarai.
El antiguo edificio del Tesoro, en la zona norte de Its Kale, alberga un pequeño museo dedicado a la tradición de la platería de Epiro, por lo que el Kastro por sí solo puede ocupar medio día de visita. Quienes llegan temprano por la mañana suelen encontrar niebla flotando sobre el lago junto a las viejas murallas, una escena que merece la pena esperar.
La Mezquita de Aslan Bajá: un Museo para Tres Comunidades
Construida en 1618 sobre el emplazamiento del monasterio de San Juan Bautista, la Mezquita de Aslan Bajá alberga hoy el Museo Etnográfico Municipal. El museo se organiza en tres secciones dedicadas a las comunidades históricas de la ciudad -griega, musulmana y judía- y muestra platería, armas, trajes regionales y tejidos.
El edificio, situado en la calle Noutsou, conserva buena parte de su decoración original, incluido un alto mihrab orientado hacia La Meca; se encuentra justo dentro de las murallas de la fortaleza, a poca distancia a pie del resto del Kastro. Como las tres secciones reúnen bajo un mismo techo el pasado multicultural de la época otomana, el lugar se considera una de las paradas más instructivas de la ciudad.
La sala principal abovedada y los cipreses de su patio hacen que la mezquita también valga la pena vista desde fuera; se encuentra casi a mitad de la ruta habitual del Kastro, por lo que funciona como parada natural en el recorrido.
La Mezquita de Fethiye y la Tumba de Alí Bajá
Situada dentro de Its Kale, la Mezquita de Fethiye guarda las tumbas de Alí Bajá, el gobernador otomano más poderoso de la ciudad, y de su primera esposa. A comienzos del siglo XIX, Alí Bajá gobernó la región casi como un dominio independiente, fue asesinado en 1822, y su memoria sigue muy ligada a la identidad de la ciudad.
La sencilla arquitectura de piedra de la mezquita, junto con las demás construcciones otomanas de la ciudadela, la convierte en una de las paradas más visitadas dentro de Its Kale. La mezquita y la tumba suelen visitarse junto con el patio que las rodea; esta zona sureste del Kastro también ofrece vistas del lago desde las murallas.
Alí Bajá es conocido sobre todo por haber construido una base de poder semiindependiente frente a la autoridad central otomana, y los historiadores relacionan ese conflicto con los movimientos de independencia más amplios de la región. Que su tumba permanezca dentro de la misma fortaleza que fue el centro de su poder da a la historia un peso especial para el visitante.
¿Cómo se Visita la Isla del Lago?
La isla del lago Pamvotida se alcanza con un trayecto en barco de unos 20 minutos desde el embarcadero de la ciudad y sigue siendo una de las pocas islas lacustres habitadas del país. En ella se levantan siete monasterios construidos entre los siglos XIII y XVII; el Monasterio de San Panteleimón funciona hoy como Museo de Alí Bajá y está abierto a los visitantes.
Alí Bajá pasó allí sus últimos días esperando el perdón del sultán y fue asesinado en la isla el 24 de enero de 1822; las salas del museo narran este episodio. La isla ofrece además iglesias, tiendas de recuerdos, tabernas y panaderías, lo que la convierte en una excursión de un día fácil y gratificante.
Los barcos salen con regularidad desde el embarcadero del centro; las horas tranquilas de la mañana convienen a quienes desean recorrer los seis monasterios sin aglomeraciones. La mayoría de los monasterios se alcanzan a pie por los estrechos senderos de la isla en una o dos horas, lo que hace de la isla una extensión sencilla de la visita al Kastro.
La Cueva de Perama y la Tradición Platera
Situada a unos 4 kilómetros al norte del centro, la Cueva de Perama es una cueva turística cuyas formaciones de estalactitas y estalagmitas la convierten en uno de los destinos subterráneos más llamativos de la región, y se visita mediante recorridos guiados. La tradición platera de Ioánnina, con siglos de historia, sigue viva en las piezas que exhibe el pequeño museo situado dentro de la fortaleza.
Como la cueva es el destino natural más cercano a la ciudad, resulta fácil combinarla con una visita al Kastro el mismo día; las pasarelas del recorrido guiado están iluminadas y aseguradas. La platería y las bandejas de plata todavía se elaboran a mano en los talleres del bazar de la ciudad, que continúan la misma tradición artesanal mostrada en el museo de la Mezquita de Aslan Bajá.
Una visita a Ioannina puede combinarse en una sola ruta de un día que va de la fortaleza a la isla y de la mezquita a la cueva. Para quienes prefieren repartir el tiempo, este orden funciona bien:
- Mañana: Kastro e Its Kale (Mezquita de Fethiye, tumba, Museo Bizantino)
- Media mañana: Mezquita de Aslan Bajá y Museo Etnográfico
- Tarde: travesía en barco a la isla del lago Pamvotida y sus monasterios
- Última hora de la tarde: Cueva de Perama y los talleres de platería del casco antiguo
Este orden tiene en cuenta las distancias a pie y los horarios de los barcos, y deja entre 45 y 60 minutos en cada parada, tiempo suficiente para pasear también por las calles estrechas dentro de las murallas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para visitar Ioánnina?
La época más cómoda para visitar Ioánnina va de la primavera al otoño, cuando las temperaturas permiten caminar largo rato por las murallas de la fortaleza y por la isla del lago sin calor extremo. El verano también es posible, aunque el sol del mediodía resulta más agotador en las estrechas calles de piedra del Kastro, por lo que las primeras horas de la mañana funcionan bien en cualquier estación.
¿Cuántos días se necesitan para conocer Ioánnina?
Las paradas dentro de la fortaleza -Kastro, Its Kale, la Mezquita de Aslan Bajá y la Mezquita de Fethiye- se pueden recorrer con comodidad en un solo día empezando por la mañana. Quienes además quieran cruzar en barco a la isla del lago y visitar la Cueva de Perama deberían reservar dos días, lo que evita las prisas en cada parada y deja tiempo para los talleres de platería al final de la tarde.
¿Cómo se llega a la isla del lago (Nisi)?
La única forma de llegar a la isla del lago Pamvotida es en barco; los transbordadores salen del embarcadero del centro, tardan unos 20 minutos en cruzar y circulan con frecuencia durante todo el día. Como en la isla no circulan vehículos, las distancias entre los seis monasterios y el pueblo se recorren a pie por senderos estrechos, por lo que se recomienda calzado cómodo para la visita.
