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Casco Antiguo de Budva

El Casco Antiguo de Budva (Stari Grad) es un núcleo histórico amurallado construido sobre una pequeña península en la costa adriática de Montenegro. Con unos 2500 años de historia, se le considera uno de los asentamientos más antiguos del Adriático, con raíces que se remontan a un asentamiento ilirio anterior a la colonización griega. La mayor parte de la arquitectura que se ve hoy data del período de dominio veneciano (1420-1797).

TipoHistoria y cultura / Atracciones
CiudadesBudva
Ubicación42.277700, 18.838200

Datos clave

El Casco Antiguo de Budva (Stari Grad) es un núcleo histórico amurallado construido sobre una pequeña península en la costa adriática de Montenegro. Con unos 2500 años de historia, se le considera uno de los asentamientos más antiguos del Adriático, con raíces que se remontan a un asentamiento ilirio anterior a la colonización griega. La mayor parte de la arquitectura que se ve hoy data del período de dominio veneciano (1420-1797).

¿Qué es el Casco Antiguo de Budva?

Tras convertirse en un asentamiento permanente durante la época romana, la ciudad formó parte del Imperio bizantino en el siglo VI, quedó brevemente bajo control otomano entre 1572 y 1573, y más tarde recibió nuevas fortificaciones durante la administración austrohúngara; estas capas históricas aún se perciben en sus callejuelas y casas de piedra. Gracias a su cercanía al puerto deportivo y a sus cinco puertas de acceso, el área totalmente peatonal dentro de las murallas es lo bastante compacta como para recorrerla de punta a punta en unos veinte minutos.

Historia e importancia del Casco Antiguo de Budva

Las murallas defensivas que rodean la ciudad, con sus torres, aspilleras y puertas fortificadas, protegieron la ciudad de las amenazas procedentes del mar durante siglos; en su forma actual reflejan en gran medida las obras de fortificación de época veneciana. La ciudadela, en el extremo sur de la península, conocida originalmente como el Castillo de Santa María, es la estructura defensiva más impresionante de la ciudad, con unos 160 metros de murallas frente al mar.

Dentro de la ciudadela se conservan las ruinas de la iglesia de Santa Maria de Castello, de la que solo quedan los cimientos, junto a un edificio de cuartel de piedra de la época austriaca; estas capas muestran que la fortaleza sirvió durante siglos tanto para fines religiosos como militares. El 15 de abril de 1979, un fuerte terremoto sacudió la región y causó graves daños en el Casco Antiguo; un cuidadoso proceso de reconstrucción de ocho años devolvió los edificios a su forma original, y hoy los visitantes apenas perciben huellas de aquella destrucción.

¿Qué se puede ver dentro del Casco Antiguo?

Dentro de las murallas conviven varias iglesias de distintos siglos: Santa Maria in Punta, fundada en el año 840 y considerada una de las iglesias más antiguas del Adriático, la iglesia ortodoxa de San Sava, del siglo XII, y la iglesia de San Iván, del siglo XVII; la iglesia ortodoxa de la Santísima Trinidad, construida en 1804, también forma parte del perfil de la ciudad.

En una de las plazas se exhibe de forma permanente una campana agrietada de cuatro metros de altura, utilería de la película de 1964 "The Long Ships"; en el paseo marítimo, la estatua de bronce de la Bailarina, hoy uno de los símbolos más reconocidos de Budva, protagoniza incontables fotografías del Casco Antiguo. En verano, restaurantes, cafés y pequeñas boutiques se suceden a lo largo de las callejuelas estrechas, lo que convierte al Casco Antiguo en uno de los destinos turísticos más concurridos de la costa montenegrina.

¿Cómo se llega al Casco Antiguo de Budva?

El Casco Antiguo se encuentra a poca distancia a pie del centro moderno de Budva y del puerto deportivo; se puede entrar por cualquiera de sus cinco puertas, y perderse con gusto por sus callejuelas estrechas es una de las experiencias más sencillas de la ciudad. Justo fuera de las murallas, al sur de la ciudadela, la playa de Mogren ofrece una continuación natural para quienes quieran bañarse tras recorrer las calles.

En los meses de verano la zona se llena notablemente de gente y las boutiques de las callejuelas manejan precios orientados al turista; visitarlo temprano por la mañana o al final de la tarde ofrece, en cambio, un ambiente más tranquilo en el que las fachadas de piedra destacan bajo una luz cálida. Combinar la visita al Casco Antiguo con un paseo junto al puerto deportivo o un baño en la playa de Mogren completa la experiencia de forma natural.

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